* Fui invitado especialmente por Fundación Proa a la inauguración del edificio remodelado, se llevó a cabo en conjunto con la exposición presentada por primera vez en Buenos Aires de las obras de Duchamp. Quede impactado, sorprendido por el buen gusto, un evento único y de un nivel extraordinario, no solo por el champagne que brindaban, sino por el milagro de lo que el champagne provoca: Ver la muestra de Duchamp con unas copas de mas y en estado de ebriedad el es un acontecimiento que se debería repetir una y otra vez, no lo digo solo por mi, sino también por todos los visitantes de ese día que disfrutaron de una tarde maravillosa en La Boca junto con Marcel Duchamp y un poco de alcohol.
Brindo por ver las muestras de arte de los artistas del nivel de Duchamp, en estado de borrachez
Gracias a todos los que hicieron que ese momento fuera posible!
Adriana Rosenberg y Jorge Helft, Elena Filipovic, Fundación Proa, Cintia Mezza, Iara Freiberg, Caruso - Torricella Architetti, Debbie Grimberg.
Pd: Mucho glamour, el toque de argentinidad?
La baranda que emana el Riachuelo...
El nuevo edificio de Fundación Proa:
El resultado de un audaz y ambicioso proyecto arquitectónico, cuenta con 4 salas de exhibición, una biblioteca especializada en arte y cultura, un auditorio y una confitería en la terraza, que permite apreciar una de las vistas más típicas e imponentes de la ciudad de Buenos Aires. El proyecto y la dirección de las obras de remodelación pertenecen al estudio Caruso-Torricella de Milán, el mismo que hace diez años transformó el antiguo edificio en un punto de referencia emblemático para el arte contemporáneo en Buenos Aires.
Un poco sobre Duchamp:
Marcel Duchamp nació el 28 de julio de 1887 en Blainville-sur-Crevon, un pequeño pueblo de Ruan, en el noroeste de Francia. Este artista francés, nacionalizado norteamericano, es uno de los creadores más destacados del arte del siglo XX.
Amigo de Picasso, Matisse y Braque, se distanció de ellos cuando presentó una obra que revolucionó el mundo intelectual de su época: un urinal de porcelana, que había comprado con unos amigos en la calle y que fue presentado como obra de arte. A comienzos de 1917, Duchamp bautizó ese urinal con el título Fuente y lo envió para que integrara el conjunto de obras expuestas en la Exposición de los Independientes, una muestra sin jurados ni premios organizada en París. A partir de esa iniciativa de Duchamp, se disparó una gran polémica acerca de la definición de ‘obra de arte’.
Mi opinión: Excelente

